miércoles, 3 de abril de 2013

Hoy huele a... rosquillas de Casavieja

La receta que te traigo hoy se ha hecho en el pueblo de mi madre toda la vida. El sabor de estas rosquillas va unido a los desayunos de llegada a Casavieja. Un pequeño pueblo abulense que cuelga de la falda de la sierra de Gredos.




Fuente: http://www.casavieja.es

Apenas paraba el coche, comenzaban las visitas. Como una procesión de Semana Santa, la casa de cada familiar era como una estación de parada obligada en la que los anfitriones nos llenaban la mesa de deliciosas viandas tan pronto como cruzábamos el umbral de su hogar: chorizo y huevos fritos en verde aceite de sabor intenso en casa de Tia Esperanza y Tío Atilano; queso de oveja de Tía Maxi; papada, lomo de orza, morcilla de verano y leche recién ordeñada de las vacas de Tía María y Tío Alfonso, o densas natillas de calostros...




Fuente: http://www.casavieja.es


Habían llegado "los de Madrid": "¡Marga!, si hombre... la de Tío Pedro Cano y de Tía Margarita, la hija de Tío Vicente Ronquillo". Porque en el pueblo, todos eran "Tío Fulano o Tía Mengana", y cada familia tenía su mote. Un remoquete que se heredaba, como el color de ojos o la forma de la nariz: los Macarenos, los Cacharreros, los Chismes, los Manochicas, los Churreros... Algunos, sin duda, más afortunados que otros. Ya no queda casi nada de todo aquello. Esa generación que un día formó parte de mi vida prácticamente ha desaparecido. Y sus costumbres, su existencia sencilla, tranquila y rutinaria, también. Da vértigo... El pueblo ha crecido. Ha llegado población de fuera. Ya no se conocen todos, como antes. La presencia de los que algún día vivieron allí se desvanece como una fantasmal niebla. Esos nombres que antes corrían de boca en boca se van olvidando... Pocas familias hacen matanza, queso o cuidan del campo. Las fincas están abandonadas... Todo se compra hecho y esas recetas tradicionales están condenadas a silenciarse para siempre, a perderse su aroma, su sabor...




Mi prima Gema me ha facilitado la fórmula de esas rosquillas de las que te hablaba al principio. Las recuerdo metidas en cajas de galletas Fontaneda, cuando aún el reciclaje no existía. Era aprovechamiento. He hecho algunas modificaciones, aligerando la masa para poder hacerlas con candil, pero la esencia de este manjar está ahí.

Así es que, esta receta va dedicada a aquel Casavieja de mi infancia y a los que un día le dieron vida...


Fuente: http://www.casavieja.es

Ingredientes para 2 huevos:
- 8 cucharadas soperas de azúcar
- 8 cucharadas soperas de anís
- 8 cucharadas soperas de zumo de naranja
- Raspadura de la naranja
- Raspadura de 1 limón
- 8 cucharadas soperas de agua
- 12 cucharadas soperas de harina
- 1 sobre doble de gaseosas "El Tigre"
- 1/2 sobre de levadura química
- 1 cucharada de postre de anises en grano
- Aceite de girasol para freír
- Azúcar para emborrizar





Elaboración:
1.- Bate bien los huevos con el azúcar.
2.- Añade el licor de anís, los anises, el zumo, las raspaduras de naranja y limón y el agua.
3.- Tamiza sobre esta mezcla la harina con los leudantes. Mezcla bien con movimientos envolventes. Tapa con un trapo y deja reposar una hora, más o menos.
4.- Pon a calentar el aceite y mete dentro el candil o buñolera. Debe estar a temperatura media-fuerte. De los 9 niveles que tiene mi vitrocerámica, utilizo el 6.
5.- Llena el candil hasta la mitad con esta mezcla y fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.
6.- Sácalas sobre un papel de cocina para que escurran el exceso de aceite.
7.- Reboza en azúcar.

10 comentarios:

  1. Qué rico Elena! Y q fotos más bonitas!me ha encantado tú reportaje. Gracias, se nota el cariño q le has puesto

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    1. Jetsa... Me alegra mucho que te guste!! Es un homenaje a una parte muy importante de mi niñez. Un abrazo... ;)

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  3. Me gusta mucho tú cocina y sus olores...qué bonita entrada Elena. Gracias por acercarme a un sitio tan lindo.

    Las rosquillas te han quedado perfectas. Deben estar ricas, ricas.

    Besos!

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    1. María Jesús... Gracias por acompañarme en este viaje a la nostalgia. Un saludo... ;)

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  4. Yo soy de Casavieja y también comparto el mismo recuerdo que tu sobre estas rosquillas.

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    1. Vaya sorpresa!! Tu comentario me hace especial ilusión. En tu pueblo están mis raíces, parte de mi pasado. Allí descansan algunos de mis seres más queridos. Mil gracias por escribir. Un abrazo...

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  5. Yo me he criado en Madrid, pero desde mi niñez venia a Casavieja, porque mi padre es de allí, y ahora yo he vuelto a mis racices trabajo y vivo en Casavieja. Gracias por el blog y por las fotografías.

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    1. Muchísimas gracias a ti por leerme. Espero haberte traído felices recuerdos. Un abrazo. ;)

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  6. Estupendas rosquillas, Elena.
    Se ven deliciosas.
    Un beso.

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